BARCELONA
Los llamados pisos de protección oficial son un tipo de viviendas, perfectamente delimitadas por la ley, pensadas para aquel segmento de la población que, por el coste de las unidades, no puede acceder al mercado libre, sobre todo en los tiempos de burbuja inmobiliaria. Además de las administraciones, hay otras entidades que realizan este servicio a la sociedad, tales como empresas privadas, sindicatos y asociaciones de vecinos. Una de estas fincas, en concreto un edificio de protección oficial levantado por Llar Unió Catalonia, la cooperativa de viviendas de la UGT, a menos de 30 metros de la avenida de Icària, la rambla de la Vila Olímpica, reúne una selecta comunidad de vecinos, nada menos que parte de la cúpula del mismo sindicato que levantó el edificio sobre terreno municipal.
